USO condena el sectarismo y la intolerancia de los ataques al Colegio Salesiano de Mérida

La Federación de Enseñanza de USO-Andalucía condena los hechos sucedidos en la jornada de ayer, 17 de octubre, en el colegio de los Salesianos de Mérida, en los que resultaron heridos una profesora y un trabajador del Personal de Administración y Servicios. Para FE-USO-Andalucía, la actuación de los alumnos que asaltaron este centro es absolutamente deplorable, además de ser un peligroso ejemplo de la utilización de la violencia para defender unas reivindicaciones.

Estos alumnos encarnan, para la USO, el peor rostro de la intolerancia, y nos hace cuestionar seriamente la educación que han recibido y los valores que han adquirido en la escuela. Si los alumnos no salen de la escuela habiendo asimilado los valores democráticos, el respeto a los demás y la defensa de la libertad, claramente la educación que han recibido ha sido un fracaso.

USO condena con firmeza estos actos, muy ofensivos, que contrastan con el ejemplar trabajo que día a día realizan los docentes y los trabajadores de estos centros. A la vez, USO defiende y pone en valor la labor que realizan los centros concertados, en Extremadura, en Andalucía y en el resto del Estado; un sector que lleva muchos años trabajando por la igualdad de oportunidades y por la defensa de los valores democráticos.

La actuación protagonizada ayer por este grupo de energúmenos invalida también algunas de las reivindicaciones que se lanzaron ayer en las manifestaciones celebradas en toda España. En USO creemos que la defensa del modelo público y el rechazo a los recortes educativos no tiene por qué acarrear el indiscriminado ataque al modelo educativo de la enseñanza concertada, que está sufriendo en igual o peor manera las consecuencias de la generalizada e indiscriminada política de recortes de los gobiernos central y autonómico.

Finalmente, la Federación de Enseñanza de USO-Andalucía, lamenta que se cometan estas acciones, que pervierten el clima de cooperación y diálogo existente entre las diferentes redes educativas. Los gritos de los alumnos son una muestra también de una sectaria radicalización y de una deplorable y preocupante fanatismo.